Efecto mariposa: un aleteo de cambio

Cambiar el mundo parece una locura, tal vez hasta lo sea, pero de locos y poetas todos tenemos un poco.

Sin embargo, en la tarea de revolucionar con ideas y transformar a base de acciones sostenibles en el tiempo nos perdemos, queremos abrazarlo todo, aquí y ahora y tratando de hacer tanto no hacemos nada. Mirando la foto completa se nos olvida que son pequeños pixeles que la conforman.

Dice un proverbio Chino “el simple aleteo de una mariposa puede desencadenar una tormenta”, un cambio milimétrico en nuestras vidas puede incluir un nuevo orden, pequeños cambios pueden significar grandes implicaciones en el futuro. Todo está comunicado y entrelazado. Confirmando la teoría de que para impactar en grande no hace falta poner el mundo de cabeza, basta con hacer pequeñas cosas, en dónde estamos, con lo que tenemos, “Dar una vuelta por nuestra propia casa”.

El “efecto mariposa” recibe este nombre a partir de la idea del meteorólogo Edward Loren, quien observó que pequeñas diferencias en los datos de partida, algo aparentemente tan simple como utilizar 3 ó 6 decimales, llevaban a grandes diferencias en las predicciones del modelo. De tal forma que cualquier pequeña perturbación, o error, en las condiciones iniciales del sistema puede tener una gran influencia sobre el resultado final.

Koffi Annan, secretario general de la ONU en 2006, pronunció en su discurso al recibir el premio Nobel de la Paz unas palabras haciendo referencia a este fenómeno:

“El segundo argumento de esperanza reside en el así llamado efecto mariposa. Él es una derivación de la física cuántica que nos enseña: todo tiene que ver con todo y somos todos inter- retro-dependientes. Por eso cada individuo es un eslabón de la inmensa corriente de energía y de vida y cuenta mucho. El efecto mariposa representa una concreción de este principio. Fue identificado en 1960 por los que hacen previsiones meteorológicas, que manejan sistemas en los cuales domina la imprevisibilidad. Entonces se dice: Si una mariposa en Hong Kong bate sus alas, puede provocar una tempestad en Nueva York. O como en un estadio de fútbol: basta que algunos comiencen a hacer la ola y, de repente, todo el estadio es contaminado y surge una inconmensurable ola. Es el efecto mariposa: un pequeño gesto puede ocasionar grandes transformaciones”.

Seamos mariposas que aletean sus alas y cambian el rumbo del viento, que llevan esperanza, comprensión, propuestas, soluciones.

Seamos nosotros el cambio mismo.

Empieza pequeño, pero hazlo hoy, hazlo ahora y no pares.

cee57413de2ae40aeef75fc25075d4d3

Ivanna

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out /  Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out /  Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out /  Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out /  Change )

Connecting to %s