Enero es un mes transitorio, un estallido de emociones, pretensiones y deseos observados tras un cristal que a veces se empaña.
Enero es hacer pulso con el tiempo. Una nueva agenda, otro número en el calendario, la ilusión que nos generan los comienzos. Nuevas cartas que nos baraja la vida, mismos retos, pero otro enfoque. Una construcción social que nos da chance para hacer y rehacer. Comprimir y descomprimir.
Comenzar el año con una página en blanco. Escribiendo. Dándole forma al tiempo “estrenando la vida cada día”[i], como dice el autor Manuel Vicent.
Ayer hablaba con una amiga que, por la distancia, hace 5 años no veo y reflexionábamos sobre el tiempo, sobre lo rápido que va cuando uno le da la espalda. Como cuando uno era niño y jugaba “un, dos, tres, mariposita linda eh”. Mientras uno iba diciendo el estribillo, con los ojos cerrados, el resto de los niños corrían en cuestión de segundos. Al terminar de decirlo y voltearte todos estaban cerquita de ti.
Algo así pasa con el tiempo, si le das la espalda, corre y te alcanza.
Si dejas de sorprenderte, de sentir curiosidad, de hacer preguntas, si dejas que todo se vuelva previsible y cierras los ojos, te pasa de largo.
De repente es diciembre de nuevo. Las flores de pascua entran a tu casa y escuchas a la gente decir – este año se fue volando -.
Estrenar la vida todos los días, quitarle las etiquetas, desdoblarla, apreciar sus hilos, no es fácil, pero es la única forma de mirar el tiempo a los ojos y que no nos pase de largo.
Bien lo decía el mismo Vicent en una columna que escribió en el 2009 para el diario El País “El tiempo no existe. El tiempo sólo son las cosas que te pasan, por eso pasa tan deprisa cuando a uno ya no le pasa nada”[ii].
Así que deseo un 2023 en el que nos pasen muchas cosas, un año dónde no nos quedemos a esperar de espaldas a la vida y nos sentemos cara a cara con ella. Un 2023 de “felices sobresaltos, maravillosas alarmas, sueños imposibles … que te pasen cosas distintas”[iii].
Un 2023 de cosquilleos en el estómago, de retos que nos remuevan las escamas de la monotonía.
Un 2023 con el corazón palpitando fuerte y los ojos bien abiertos.
#lasnotasdeivanna
[i] https://www.publico.es/actualidad/no-ahoga-mar-sino-ola.html/amp
[ii] https://elpais.com/diario/2009/01/04/ultima/1231023601_850215.html
[iii] https://elpais.com/diario/2009/01/04/ultima/1231023601_850215.html