Líder a la medida

En un mundo de villanos, impostores y tramposos la gente buena parece estar en peligro de extinción, se han convertido en la nueva minoría y caminan sigilosos por las calles, no vaya a ser que alguien descubra sus bondades y quieran coartar sus intenciones. Actos que deberían ser considerados comunes se convierten en estruendosas hazañas de heroísmo y esos que se atreven a quejarse son callados abruptamente o son colocados en el pedestal que aplaude la valentía perdida, según convenga.

Son muchos los problemas que aquejan nuestra media isla, pero me atrevo a decir que hay uno que es transversal a casi todos y es la falta de liderazgo, de que esa poca gente buena se sacuda y empiecen a cambiar las reglas de un juego que quieran o no están jugando. De alguien que no solo imponga medidas vacías, sino que defina un por qué en su accionar que motive a otros a luchar por la causa. Falta ese líder que comparta los logros alcanzados con los que trabajaron detrás del telón, que resalte sus avances pero no los exagere, que sea persuasivo pero no manipulador, que se preocupe más por trabajar que por hacer ruido para que la gente crea que esta trabajando.

En la República Dominicana hay una crisis de auténtico liderazgo y no hay fondo monetario ni prestación económica que pueda contrarrestar esta problemática, no es cuestión de dinero es cosa de principios, de voluntad.

Lamentablemente con salir en primeras planas, ofrecer varias entrevistas o ser mencionado en uno que otro programa de radio no se alcanza el liderazgo, no es suficiente inundar los espacios públicos con su sonriente perfil, o hacer una extensa agenda de lobbismo y “caer en gracia”. No, esto es ser tramposo, impostor y villano, y ya de eso nos sobra.

Ser líder es un estado que va más allá de corbatas finas y carteras de lujo, que no se alimenta de pretensiones y prefiere un café acompañado que un banquete en solitario. Que no necesita título ni nombramiento, es intrínseco al carácter y a un ser que va de la mano con un hacer.

Como la obra “Se busca un hombre honesto” de Franklin Domínguez, debería salir alguien pregonando ¡Se busca un líder a la medida! A la medida de nuestra realidad, a la medida de la gente buena que todavía prevalece, a la medida de las necesidades de una sociedad que a pesar de todas las promesas incumplidas todavía le queda algo de esperanza.

Se buscan líderes para todos los sectores y de todas las edades, que tengan visión a futuro, que sepan anticipar los cambios y consigan despertar a otros líderes con habilidades dormidas. Y no vale de nada que solo ellos se lo crean, deben ser personas que inspiren a otros a caminar la milla extra, y que también la caminen.

woman-looking-through-telescope-illustration

Leave a comment